Tras solo 10 partidos dirigidos y ante la falta de refuerzos, el entrenador del Canalla dio un paso al costado en el Gigante de Arroyito. "No estamos por el mismo camino con el proyecto deportivo", explicó.
La Liga Profesional 2022 se cargó a su primer entrenador al cabo de tan solo dos fechas. Es que Leandro Somoza tomó la decisión de renunciar a Rosario Central ante la falta de refuerzos en este mercado de pases. Primero se lo comunicó a la dirigencia, después a los jugadores y por último a la prensa.
"No estamos por el mismo camino con el proyecto deportivo. Estoy tranquilo, la sensación es rara porque no me gusta salir así de estas situaciones, pero esto no daba para más. Uno viene reclamando una coherencia y un orden desde el arranque de este nuevo proyecto que obviamente no estuvieron nunca", declaró Somoza en conferencia.
Y agregó: "Hoy las cosas van por otro camino. Soy muy profesional en lo que hago y quiero. No encontré esas respuestas. Fui muy claro en el mercado de pases, les di entre tres y cuatro nombres por posición y ninguno pudo llegar. La gente tiene que saber que tienen un plantel que se va a entregar a morir porque aman a este club. Ojalá que lo sigan apoyando".
Somoza asumió en Rosario Central a fines de marzo, tras la salida de Cristian Kily González luego de la derrota en el clásico, y dirigió diez partidos. En los siete que estuvo por la Copa de la Liga obtuvo dos triunfos, un empate y cuatro derrotas, además, pasó de ronda en Copa Argentina tras vencer por penales a Sol de Mayo, del Federal, y el actual torneo lo comenzó con un empate (Lanús) y una derrota (Huracán).
Hace semanas que el entrenador venía manifestando, tanto puertas adentro como de manera pública, la necesidad de refuerzos (se le había ido Emiliano Vecchio a Racing), y más allá de que ya llegó Francis Mac Allister y en las próximas horas seguirán sumándose caras nuevas, a Somoza se le terminó la paciencia en la previa de la tercera fecha del torneo. Justo para el duelo del próximo jueves contra Godoy Cruz en el Gigante de Arroyito. La dirigencia, en tanto, no pudo convencerlo para revertir su decisión.