Tener trabajo ya no alcanza: la mitad de los ocupados apenas llega a los $800.000. La canasta de pobreza supera el millón trescientos.
La cifra que duele
El INDEC soltó un dato demoledor.
En el cuarto trimestre de 2025, la mediana de ingresos de las personas con empleo fue de $800.000.
Traducción: el 50% de los que trabajan gana eso o menos.
Y si miras el estrato más bajo (decil 1 al 4), el promedio se hunde a $351.028 por mes.
¿Alcanza para vivir?
Una familia tipo necesitó $1.397.672 para cubrir la Canasta Básica Total (pobreza).
La Canasta Alimentaria (indigencia) quedó en $644.088.
Hagamos cuentas:
Si la mitad de los trabajadores cobra $800.000 o menos… no llegan ni a la canasta de indigencia (que ya es lo mínimo para no morirse de hambre).
Formales vs informales
La grieta laboral es brutal:
Empleo formal (con descuento jubilatorio): promedio $1.321.353
Informalidad: apenas $651.484
Tener un trabajo en negro te deja por debajo de la línea de pobreza, directamente.
Brecha de género que no cede
Los hombres perceptores promedian $1.191.364.
Las mujeres: $838.336.
Diferencia de más de $350.000 por mes. El techo de cristal también es de cartón.
El Gini habla solo
El coeficiente de Gini (desigualdad) quedó en 0,427 a fines de 2025.
Casi igual que el año anterior (0,430).
La distancia entre ricos y pobres no se achica.
El resumen final
Trabajar ya no es sinónimo de salir de la pobreza.
La mitad de los ocupados gana menos de 800 lucas.
La canasta de pobreza para una familia tipo supera el palo trescientos.
Y la informalidad y la brecha de género profundizan el pozo.
El INDEC solo puso números. La realidad ya los había escrito.